Tras cinco décadas Citlaltépetl devuelve a alpinistas perdidos


Surgen hipótesis respecto a cuerpos momificados hallados en el Pico de Orizaba  

Los restos corresponderían a personas extraviadas en noviembre de 1959.

Pese al tiempo transcurrido hay personas que esperaban este momento.

El cambio climático habría provocado el deshielo y favoreció el hallazgo.

 Agencias/fotos: Hilario Aguilar Aguilar  e Internet.

Un grupo de alpinistas mexicanos que ascendió la madrugada del pasado jueves al volcán Pico de Orizaba para recuperar los restos momificados de un hombre, halló un segundo cuerpo, confirmaron autoridades locales.

Juan Navarro, presidente municipal de Chalchicomula de Sesma, Puebla, confirmó que después de 11 horas del arribo al volcán del Grupo Delta de Rescate Alpino, suman dos cuerpos momificados y congelados hallados a unos 5,270 metros de altitud.

El pasado fin de semana, seis escaladores encontraron accidentalmente el cuerpo de un hombre congelado que presuntamente murió en el volcán hace unos 50 años.

Tras el hallazgo, los alpinistas informaron al grupo de rescate de la Cruz Roja Mexicana, que programó un ascenso para el próximo domingo con el fin de recobrar el cuerpo. Pero las autoridades de Chalchicomula de Sesma adelantaron una primera expedición la madrugada de este jueves.

El alpinista Hilario Aguilar encabezó a un grupo de 12 escaladores profesionales que comenzaron a subir al volcán desde las 05:00 horas (local) y 11 horas después encontraron ambos cuerpos.

«Aunque originalmente se buscaba bajar un solo cuerpo, los especialistas encontraron dos, como a 150 metros de distancia. Estaban muy cerca», dijo el alcalde Navarro.

Sin embargo, el mal clima impidió el rescate de los cuerpos este mismo día y se prevé que los alpinistas desciendan este viernes con las momias congeladas.

Navarro añadió que se ha solicitado al gobierno de Puebla un helicóptero para apoyar la expedición de rescate. También han sido convocados otros grupos de alpinistas para ayudar en la misión.

El alcalde indicó que ha recibido llamadas desde varios países, entre ellos Francia, España y Alemania, para estar al tanto de la identificación de los cuerpos ya que existen registros de escaladores profesionales perdidos durante años en el volcán.

El hallazgo de los dos cadáveres momificados en el Pico de Orizaba, encontrados por el grupo de alpinistas que este jueves escaló el volcán para localizar el sitio donde el pasado fin de semana fue descubierto un primer cuerpo, refuerza la hipótesis respecto a que los restos serían de montañistas desaparecidos el 2 de noviembre de 1959.

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 CUERPOS ABRAZADOS

En conferencia de prensa realizada en Ciudad Serdán, tras descender del volcán, Hilario Aguilar Aguilar y Francisco Rodríguez, presidente del Club Alpino Mexicano y director de Protección Civil, ambos en este municipio, revelaron que los cuerpos estaban abrazados y vestían suéter rojo y chamarra azul.

De acuerdo con sus datos, los restos fueron ubicados a 5 mil 270 metros, en la cara noreste del Citlaltépetl y, por el avanzado estado de descomposición, consideraron que tienen «muchísimo tiempo» enterrados en el hielo.

ALPINISTA 2 FOTO HILARIO AGUILAR.

SURGEN HIPÓTESIS

Entrevistado en una de las casas del Fraccionamiento El Paraiso de la ciudad de Puebla, el ex alpinista Luis Espinosa Ruiz, recordó que hace 55 años y 5 meses, específicamente el 2 de noviembre de 1959, un grupo de siete personas, seis de ellas integrantes de la Legión Alpina de Puebla, escaló el Citlaltépetl.

Como a las 12:15 horas de ese día, después de pasar una grieta cerca del glaciar Jamapa, localizado cerca del cráter, contó que un alud cubrió a cuatro de sus compañeros: Juan Espinosa Camargo, Enrique García Romero, Manuel Campos y Alberto Rodríguez.

El hielo arrastró a Darío Huesca, Marco Antonio Fernández Romero y a él, según cuenta Espinoza Ruiz, quien, acompañado por Edmundo Pérez, uno de los integrantes del grupo de montañistas que escalaba en segundo término, trataron de ayudar a sus compañeros, pero sólo encontraron muerto a Alberto en una grieta; en tanto, el resto quedó en calidad de desaparecido.

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Desde entonces hasta 1997, don Luis realizó 20 ascensos en este coloso, con la esperanza de recuperar los cuerpos de sus amigos, sobre todo de «La Calavera», como le apodaban a García Romero, pues ambos estaban a un mes de egresar de la carrera de Ingeniería Química.

El miércoles anterior fue el día de su cumpleaños y Espinoza Ruiz recibió el «mejor regalo»: la noticia sobre que un grupo de alpinistas había fotografiado los restos de una persona en el volcán, lo que le produjo profunda alegría.

En la sala de su casa, el hombre de 78 años de edad, mostró fotografías que dan cuenta de sus mejores años en el alpinismo, el cual, pese a la tragedia, inculcó a sus hijos; además, abrió su cartera para mostrar un papel con los números telefónicos de dos guías: Francisco Reyez y Joaquín Canchola Limón, a quien habla recurrentemente para saber si hay información sobre sus compañeros, de esos que perdió hace 55 años y cinco meses, refirió.

En tanto, en Tlachichuca, otro municipio localizado a las faldas de la montaña más alta de México, Canchola Limón coincidió con Espinoza Ruiz, pues en sus 50 años como guía de alta montaña, ha participado en 10 rescates de personas que han muerto en el coloso, sin que alguien haya quedado en calidad de desaparecido, salvo este trío.

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CAMBIO CLIMÁTICO FAVORECIÓ HALLAZGO

Desde su punto de vista, el cambio climático se ha comido de a poco el glaciar del Pico de Orizaba, por lo que descubrió, después de medio siglo, el lugar escogido por la montaña para enterrar a estos atletas.

Ante tal panorama, Canchola Limón consideró que, en caso de confirmarse la identidad de estas personas, sería más fácil hallar a todos, después de ubicar al primero, pues todos estaban amarrados.

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RECLAMAN CADAVER; ES MI HERMANO, DICE

Reyna Espinoza Camargo reclamó el cadáver momificado encontrado el pasado domingo en el Pico de Orizaba, pues cree que se trata de su hermano Juan, quien a los 17 años, en 1958, subió a esta montaña en una expedición de alpinismo y fue dado por muerto luego de que una avalancha cayó sobre el grupo con el que viajaba.

En entrevista con el diario Central, Reyna Espinoza dijo estar casi segura de que el cadáver corresponde a su hermano, pues señaló que cuando se perdió, el equipo de rescate previó que tardarían entre 40 y 50 años en encontrar su cuerpo, puesto que calcularon que en esa época sucedería el deshielo más grande en la montaña.

Reyna explicó al periódico digital que su hermano Juan, quien trabajaba en la fábrica de mosaicos Mansi, era aficionado al alpinismo y que, a pesar de su corta edad, ya había escalado el Popocatépetl, el Pico de Orizaba y la Malinche en varias ocasiones.

Yo era muy pequeña pero recuerdo que se fue un primero de noviembre y que  el dos de noviembre, al siguiente día, fueron a mi casa y le avisaron a mis papás que había sufrido un accidente, una avalancha muy fuerte los había alcanzado, encontraron algunos cuerpos, de otros que estaban en su grupo, pero ni a él ni a otros los encontraron”.

La señora Reyna narró que sus papás no perdían la esperanza de poder encontrar el cuerpo de su hijo, y que cada 10 o 15 años, cuando había deshielos en la zona, grupos de alpinistas subían a buscar los restos de sus compañeros perdidos, sin éxito.

Mis papás tuvieron por mucho tiempo la esperanza de que lo encontraran vivo, pasaron los años, el tiempo y no se pudo hacer nada, quisimos rescatarlo, buscarlo pero nada”.

La hermana de Juan explicó que viajaba con un grupo de entre 15 y 20 personas, entre ellos Enrique García, apodado “El Calavera”, cuyo cuerpo tampoco fue encontrado, por lo que no descartó que sino se trata de su hermano, la momia podría ser del amigo.

―¿Por qué cree que se trata del cuerpo de su hermano? ―se le inquirió.

―Por el tiempo, ya han pasado los 40 años que habían dado para el deshielo más grande que podía haber en esa montaña, aunque esta vez la razón fue una avalancha.

Según el área de Comunicación Social de la PGJ los agentes del ministerio público no cuentan con la preparación para hacer el ascenso, por lo que, como ha ocurrido con otros casos, esperaran a que el equipo alpino lleve a una zona segura los restos para proceder al levantamiento del cadáver.

De acuerdo a la información de especialistas en el tema, el alpinista que realizó el hallazgo fue Miguel Peña Godoy a quien también se le atribuyen las imágenes compartidas en diversas redes sociales.

Trascendió que los restos momificados fueron ubicados el domingo 1 de marzo por el alpinista y compartió la información con los integrantes del Club Alpino en Ciudad Serdán y en la Ciudad de México.

El Pico de Orizaba, ubicado en los límites entre Puebla y Veracruz, es la montaña más alta de México con sus 5,630 metros de altitud y la tercera de Norteamérica.