Quintero en su Tinta


Oaxaca improductivo ahora con nueva deuda en puerta

Dos mil 400 millones de pesos pide Cué Monteagudo

Recursos para el desempleo y más promesas incumplidas.

Antonio Quintero

A los gobernadores de Oaxaca no les alcanzó el tiempo,  la luz, ni tampoco los recursos federales que recibieron cuando ejercieron el poder, tampoco pudieron pagar deudas, tampoco para vivir como reyes, o virreyes, tampoco les alcanzó para dejar herencia a sus mujeres, amantes, queridas, y todas aquellas con las que pasaron buen rato, posiblemente queriendo emular a Porfirio Díaz… El síndrome de la avaricia de todos los gobernadores oaxaqueños y “gachupines”, quedó registrada  ya no en los libros sino en ediciones periodísticas comunes y al alcance de cualquier mano de lo que fue su ambición mezquina, de su perdido oasis y de sus interminables caprichos, pero no sólo eso sino de una clara enfermedad de poder, de lo que padecieron  incluso jerarcas  históricos  del mundo como  Adolf Hitler, dictadores, arbitrarios,  inicuos, y mediocres políticos que a pesar de lo que amasaron en fortunas  viven aterrorizados constantemente por no saciar sus instintos.

GOBERNADORES INSACIABLES

Y efectivamente no les alcanzó sus episodios de gobierno para robar, y corromper, por lo que luego,  desde fuera de su gobierno, del exilio, de sus múltiples negocios, no se acomodaron a esa rutina y quieren más y llegan por más dinero y recursos, desde sus cómodas vidas refriegan para buscar estrategias que los metan en la jugada política de esos gobiernos que dejaron años atrás… Pero cada individuo que llega a gobernar a Oaxaca tiene y busca o inventa fórmulas para enriquecerse, para que llegue el recurso económico, eso sucedió e irónicamente sucede con el “nuevo gobernador” en turno que tenemos aquí en la entidad, el principal simulador de la democracia, que sus súbditos lo enaltecen como un gobierno de alternancia, transición, llamado Gabino Cué Monteagudo  que hoy pretende endeudar al estado con la mínima cantidad de dos mil cuatrocientos millones de pesos, pero lo más extraordinario, paradójico de ello es que en la solicitud de préstamo que entregó al congreso local para su aprobación no especifica para que se va utilizar ese millonario recurso; posiblemente sea para seguirles pagando a los de la sección 22 de la CNTE, o para pagar deudas a todos los compromisos políticos que adquirió el virrey de Oaxaca, para pagar a los trabajadores sindicalizados, para surtir de medicamentos a la Secretaría de Salud, o posiblemente para el pago de jueces o tribunales donde acepten de una vez por todas la construcción del Centro de Convenciones de José Zorrilla de San Martín Diego y anexas, o para acabar pronto ese dinero  se utilizará para seguir comprando candidaturas, o en este caso triunfos de los candidatos de Jorge Pinocho Cué, es otra de sus incongruencias ya que hace  unos meses convocó a través de la Secretaría de Finanzas que se entraba a un proceso de recorte presupuestal, que muchas dependencias iban a desaparecer, y otras podrían fusionarse con otras… La patética enfermedad de Cué Monteagudo que se le va el tiempo y no sabe qué hacer para que no se le acabe su economía y sus arreglos…

quintero  centro de....

CONGRESO LOCAL ENCUBRIDOR

Ahora entendemos porque los que presumen ser diputados juegan a la “gallinita ciega”, y no legislan, sencillamente porque pueden más,  cañonazos de miles de millones de pesos a sus bolsillos que trabajar, porque así se define en la entidad oaxaqueña “negociar”, y el trabajo realmente legislativo, en la penumbra. Esta LXII Legislatura del congreso local se ha caracterizado porque todo lo que “caiga” en manos de ellos se “negocié ampliamente”, nada de pichicaterías, deben ser bien remunerados por cada firma y autorización que ofrezcan, esa es la enseñanza que les proyectó Ulises Ruíz Ortiz a través de su compadre Alejandro Avilés Álvarez,  y ahora es la instrucción que aprendieron muy bien los señores diputados del PAN, PRD, PT, MULT, PANAL, Y PSD y Movimiento Ciudadano, todos ellos a consentir y consentirse con Jorge Pinocho Cué, para que sean aprobadas, pero sólo con la firma de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), la comisión que encabeza Adolfo Toledo Infanzón , otro comisionista del Ulisismo, que lleva la Comisión Permanente de Vigilancia de la Auditoría Superior del Estado (ASE), así tendrá Cué cumplido su capricho para endeudar más a la entidad oaxaqueña.

OAXACA, IMPRODUCTIVO Y SIN DESARROLLO

Con el campo devastado, improductividad galopante, y con nulo crecimiento en desarrollo ciencia y tecnología, cero progreso y cero empleo, los estándares de productividad y bienestar de Oaxaca se encuentran en los peores números y aterradoras estadísticas, con la creciente tasa de desempleo según el Inegi  arriba del 4.5 % en el primer trimestre de este año comparado  con otros estados de la república. Los municipios en pobreza extrema continúan pese a los programas devastadores y derrochadores federales  como la cruzada nacional contra el hambre, otorgando las dádivas acostumbradas y sólo paliativos a la incertidumbre ancestral, así transcurren  miles de comunidades oaxaqueñas, algunas más en el olvido total, sumergidas a la diversidad de problemáticas, entre ellas las de los problemas agrarios, la desigualdad, injusticia, e inseguridad, y puede ser que hasta sea la mecánica de vida de esas localidades, porque así la etiquetaron los propios gobernadores mediocres que sumieron  en la profundidad irreversible a comunidades enteras a no tener formas de expresión ni de vida integral, con carencias insospechadas, faltas de todo pero todas ellas ya fueron selladas con la plena característica de todos esos gobernadores simuladores que sólo fueron visitadas en época electoral, por ahí todavía existen  pintas de bardas de aquellos candidatos, de algún nombre de quien llegó a gobernar seis años pero que nunca regresó a esos lugares abandonados desde los tiempos de Juárez, por eso la tradición se consume con todos esos gobernadores y pandillas de individuos que lograron engañar a toda la población o la suficiente para poder ganar su elección… administraban los conflictos señaló en alguna ocasión el gris chapulín y títere del Ulisismo y hoy vaquero de Liconsa Marco Antonio Hernández Cuevas.

OAXACA SIN FUTURO

Habrá oaxaqueños que siempre le habrán apostado a que las cosas nunca cambien en la entidad, que se mantengan como un nicho, pero además estáticos sin que haya la mínima voluntad  o movimiento de transformación porque pensar en ello es cambiar posiblemente el rumbo, y es mejor que no haya transformación, progreso, ellos piensan así y hacen pensar a las multitudes de que no anhelemos tentaciones, que no haya formas diferentes de pensar, por eso hay que ser cuadrado, así lo dicen todavía esos seres abominables que se llaman caciques, y que todavía se encuentran en cualquier punto de las regiones, no al progreso, apuntan y gritan que  hay que impedir que no se instalen fábricas,  industrias, negocios, empresas porque hacen daño a los oaxaqueños, y como los tatamandones la población aún ignorante les ha hecho caso, en municipios y comunidades han “corrido” a esos señores, que son emprendedores, empresarios, fabricantes, y que salen de ahí cerrando sus negocios…  pero ese efecto también llega a quienes dicen que son maestros –como la sección 22-, y tenemos el mismo resultado; con sus acciones estúpidas de cerrar, bloquear, e impedir que haya progreso para el estado de Oaxaca, con todas esas acciones primitivas, arbitrarias, soeces,  la inversión para el desarrollo de Oaxaca se va, el progreso que necesita la entidad no puede sujetarse a imbéciles que juegan con la estabilidad social, pero lo más denigrante para todos es que no haya autoridad estatal, pero no solo eso sino que prefiere mantener a holgazanes que invertir en la verdadera vocación que tiene Oaxaca, y Cué Monteagudo ha preferido adornarse con discursos, engañando y engañándose de lo que no hace por Oaxaca… Orillando a jóvenes a la delincuencia, porque no hay empleo, a buscar organizaciones corporativas para tenerlos como rehenes electorales y así se la ha pasado en un sexenio de mentiras, y con una expectativa real de que Oaxaca no tiene futuro… Hasta la próxima!