Política Inconfesable: Podrido…


Carlos Romero Deschamps
  • Complicidad desde las más altas esferas políticas de México.
  • Arrojo del Presidente López Obrador al enfrentar al huachicol.

Rodrigo Villar

Exponer la cloaca que se conformó en la entrañas de PEMEX, coloca al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador en una posición de personaje atrevido, de ser el único que ha tenido los arrestos suficientes para denunciar a grupos intocados durante décadas.

Desde que gobernaba Ernesto Zedillo Ponce de León, después con su ominoso sucesor Vicente Fox Quesada, seguido del indeseable Felipe Calderón Hinojosa, para recalar con Enrique Peña Nieto, se supo del crecimiento de un delito que abatía el patrimonio nacional: el robo de combustibles, al que ahora se le conoce como el despreciable huachicol.

Incendio en ducto de Pemex por toma clandestina

No resulta ajeno que al mexicano le sienta la invención de apodos o motes y el de huachicol aplica para enunciar un delito que no tiene que ver, sólo, con la sustracción de gasolinas de los ductos de PEMEX, sino con una maquinaria corrupta que implica a funcionarios de todo nivel en esa empresa, sino también a trabajadores de distintos estratos.

El objetivo y la acción de una confabulación tan perversa fue y ha sido la afectación del interés general, manifiesto en la extracción y refinación del crudo mexicano.
Desde dónde  se operaba esa maquinaria destinada a robar, cada día, más de 300 millones de pesos desde las mismas entrañas de Petróleos Mexicanos: desde la dirección general de la empresa y de la dirigencia sindical que encabeza el líder sindical, Carlos Romero Deschamps.

Y es que el miedo no anda en burro. Gracias a este sujeto, cuyo nombre es sinónimo de las actividades más viles y perniciosas, la corrupción se desbocó en Pemex, que de ser una empresa productora de notables porciones de producción de crudo, pasó a ser una raquítica y anémica empresa del Estado.

El presidente Andrés Manuel López Obrador

Y decíamos que el temor ya es un olor en el ambiente de la política, porque Romero Deschamps, quien tiene a su servicio a los abogados más caros del país le exigió que interpusieran un amparo contra cualquier investigación en su contra, ya fuera en el terreno federal o en el local.

A qué teme Romero Deschamps. Seguro a lo que ya ve como una señal inminente en su contra: la acción jurídica promovida por el gobierno federal por actos de corrupción en contra del interés general, y por su incontrolable enriquecimiento inexplicable.

Sin duda lo que está haciendo el presideente López Obrador es loable, merece el reconocimiento de todos porque es una acción de valor civil. Enfrentarse a los poderes que se han enriquecido de forma tan brutal no es sencillo porque, éstos mueven hijos e intereses inconfesables.

Transportando combustible robado

Pero algo falta. Dónde está el repelado del pueblo.

Nos hemos visto retratados en lo que somos: una sociedad que se revuelca en los charcos del rumor.

Hacemos más caso a las especulaciones de los personajes que son manejados por los poderes económicos. Y que a través de sus jilgueros en los medios, alientan la división y la dudas en torno a la nueva administración federal.

Nos vemos haciendo filas interminables en las cercanías de las gasolineras.

Reproducimos, si considerar el daño que le hacemos a la patria. Y sobre esos despojos insistimos en que es mejor que las cosas continuarán como ha ocurrido durante los últimos 20 años.

Así lo podrido se impone, y así, así no vamos a poder.