Política Inconfesable: Las miserias del PAN


Rodrigo Villar

Latin America's Economic Imperative: Felipe Calderon

 

La irrupción de Felipe Calderón en las batallas que se han librado en las filas del PAN por controlar las riendas (intereses y recursos del erario) de ese partido, ha evidenciado que el manejo de un partido político de oposición es muy redituable en lo inmediato y en el mediano plazo.

Comentábamos que por lo menos, el PAN recibirá en este año electoral, la nada despreciable cantidad de mil millones de pesos para organizarse en materia administrativa y controlar -quien este al frente- las candidaturas para el Congreso y seis a gubernaturas.

Es decir, la salida a la palestra de Calderón no es una coincidencia y mucho menos obedece a una postura de rescatista de las mejores tradiciones políticas del blanquiazul.

Felipe Calderón (Fecal) es un hombre perverso que analizo las condiciones coyunturales en que se encuentra el país y la participación de su partido en acuerdos con el gobierno federal.

Gustavo Madero

Sabe que el panismo hoy ha cobrado relevancia porque la situación nacional, requiere que el gobierno federal asuma compromisos y negociaciones con los partidos políticos tradicionales, para allanar acuerdos que den salidas a la grave crisis que se abate sobre el país.

Es decir, es el tiempo de canallas. Con esto se advierte que Calderón, quien es responsable histórico de la muerte de 126 mil personas durante su sexenio por la política contra la inseguridad que aplico, y la desaparición de más de 20 mil ciudadanos mexicanos, busca acomodo, y sobre todo pretende conseguir inmunidad e impunidad.

Y como no es nada tonto, pues ya se había preparado para enfrentar la crisis, impulsó la creación de un partido político que se llama Partido Humanista para tener una alternativa de sobrevivir en la selva política.

No obstante, el desea que sea el PAN, el partido que le de aire en esta nueva aventura política, que es la de convertirse en el fiel de la balanza política y venderse caro frente al PRI y al gobierno federal. Si no le funcionará la fórmula de desprestigio que ya aplica contra Gustavo Madero y sus fieles y oportunistas correligionarios, Calderón se montaría en el circo de la política, moviendo los hilos del Partido Humanista. Así que a el lo que el viento a Juárez, es decir nada.

Juan Molinar Horcasitas

La maquinación calderonista, que nos debe preocupar, porque de resultarle, nos llevaría a una fórmula de negociación política entre el PRI y el PAN, que se sustentaría en el chantaje desde el blanquiazul para arrancarle al gobierno favores y posiciones que colocarían a la administración federal como rehén.

Y es que, el problema de fondo es que el PAN tiene una dirigencia débil. Con Gustavo Madero y sus secuaces, José Luis Preciado, Ricardo Anaya entre otros, los panistas comienzan a ver una figura que no corresponde al panismo que confrontaba y enfrentaba al PRI desde hace décadas.

La pérdida de confianza entre lo panistas, sobre su dirigencia pesara en los próximos meses, presión de la que Fecal y sus huestes -necesitadas de reflectores y dinero- sacarán provecho.

La historia maestra de la vida nos demuestra que las pasiones y los intereses, particulares o de grupo!, envilecen a los seres humanos. En el caso de los panistas su afán por allegaras de las mieles de este los arrastro a la debacle. Y de continuar por esa senda, seguramente los veremos como tercera fuerza política en los próximos meses.

Lástima por su numerosa progenie.

Ricardo Anaya