Política Inconfesable: Don Beltrone


En estas líneas no se pretende hacer futurismo.

En un país como el nuestro, donde se generan escenarios políticos todos los días –acertados o falsos- para granjearse los favores de la clase política y de los empresarios, y así generar reacomodos a conveniencia de sus promotores, atenderemos a los hechos que se ha generado, para su propia conveniencia, un personaje de nombre Manlio Fabio Beltrones.

Hoy es coordinador de los diputados federales del PRI, tiene una gran presencia en los medios de comunicación, es el personaje con mayor peso en la Cámara de Diputados, y por tanto pertenece a la alta esfera del poder a la que ha respondido con creces a la hora de aprobar reformas constitucionales.

Así con la pintura exterior, cualquiera diría que es un prohombre digno de la confianza de un sector relevante de ciudadanos, aunque también en otro se le observa como un político que infunde desconfianza y temor (por su pasado ligado a la Dirección Federal de Seguridad, y cuyo mentor fue el mayor espía de todos: Fernando Gutiérrez Barrios), y hasta se le ha dado el mote de Don Beltrone, en alusión de Don Vito Corleone, el eje principal de la novela El Padrino, de Mario Puzzo. Imagine, usted señor lector, de quien se trata.

Pero vayamos al punto.

Aún restan tres años de trabajo a la actual administración federal y se quiera o no, los mexicanos muy dados al futurismo, ya comienzan a hacer apuestas sobre los personajes que habrán de contender por la presidencia de la República.

En los pasillos del PRI, el tema no deja de hacer eco. Por un lado se insiste en que el Presidente aún no tiene claro quién será el candidato del tricolor para la contienda del año 2018.

Al grado de las conveniencias de cada quien, otros ubican a Beltrones como una posibilidad de colocarse en la lista de precandidatos. Sin duda, respaldado en las posiciones políticas que ha ocupado, y con los recursos económicos y mediáticos que le significaron haber permanecido 12 años seguidos en el Congreso Federal, tanto en la Cámara de Diputados, el Senado de la República y de nuevo en la Cámara, el sonorense se ha edificado un nombre y una imagen con la evidente intención de contender por la presidencia de la República.

INCONFESABLE   VICENTE FOX  QUESADA

Recordemos que en sexenio de Carlos Salinas de Gortari, Beltrones trabajó como subsecretario de Gobernación al lado de su mentor, Fernando Gutiérrez Barrios.

De ahí en pleno ascenso, el joven político recibió la bendición de su jefe que le consiguió la candidatura priísta al gobierno de Sonora, y hasta allá fue, contendió y obviamente en tiempos en que el priísmo era omnipresente, ganó el proceso electoral.

Incluso, para recordar, el fue uno de los pasajeros del avión que trasladó de Tijuana, Baja California al Distrito Federal, a Mario Aburto, el asesino material del candidato del PRI a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio.

Como vemos, Don Beltrone de algun forma participó en el suceso de 1994 que comenzó a degradar paulatinamente, hasta llevar hoy en picada a la política y a los políticos en México.

Después vino la oscuridad para este político, que sin duda como gobernador construyó un patrimonio digno para vivir. Fundó un despacho de asesoría que encabezó y lo hace hasta hoy, el que fuera su secretario de finanzas en Sonora.

Y a partir de abandonar la gubernatura, defenestrado por Ernesto Zedillo Ponce de León (a quién paradójicamente apoyó para convertirse en candidato presidencial), comenzó un peregrinar y a tocar puertas entre los gobernadores de distintos estados. Recuerdo que aquí en Oaxaca vino a pedir apoyo y se lo dieron, como en muchos otros lugares. No lo dejaron en el abandono.

INCONFESABLE  FERNANDO GUTIERREZ B. (1)

Respaldado por muchos priístas nobles que vieron en él al ejemplo de la defenestración, Don Beltrone, se afianzó en el priísmo nacional una vez que su partido fue derrotado por Vicente Fox Quesada.

El de Sonora aprovechó la coyuntura para convertirse en una de las pocas voces disonantes del PRI, frente al gobierno foxista. Y de ahí arrancó su carrera por conseguir mejores posiciones en el PRI, que tardó sus años en estado de shock por el golpe que les dio el PAN en el año dos mil.

Y del afán presidencial le relataremos en el próxima entrega estimado lector. De su pleito con Elba Esther Gordillo, de sus diferencias con un hombre sobreestimado como lo es Emilio Chuyaffet, y de cómo tejió acuerdos tanto con Fox como con Felipe Calderón Hinojosa.