Murió Raquel Tibol


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Objetò “amontonamiento” del Museo Soumaya, propiedad de Carlos Slim

Enérgica y severa en su crítica, prolífica y conocedora en su obra.

De origen argentino llego a México en 1961 invitada por Diego Rivera.

Criticó el surgimiento de la vanguardia

 Figura imprescindible en la historiografía de las artes visuales en México, la crítica Raquel Tibol murió el pasado domingo 22 a causa de neumonía.

En opinión de críticos y artistas, se caracterizó durante sus 91 años por la controversia, la polémica y la discusión en cada una de sus palabras, lo mismo en papel  y el video que en charlas abiertas al público.

Historiadores y personas relacionadas con el arte, coincidieron en definir a la maestra Tibol como: “mujer de personalidad fuerte”, siempre con datos “en la mano” y “sin pelos en la lengua” para defender sus argumentos.

“Estoy muy malita, ya no puedo trabajar, ya estoy lista para irme”, confesó  con su voz todavía firme unos meses atrás, sin resentimiento, sin pena, con esa fuerza y seguridad con la que siempre enfrentó su destino.

 

LA AUDACIA DE CRITICAR A CARLOS SLIM

En su momento, Raquel Tibol, doctora Honoris Causa por la UNAM, puso el dedo en la llaga sobre el desorden en el que se expone parte de la colección del Museo Soumaya, erigido por el empresario Carlos Slim en honor a su fallecida esposa,  (unas 2 mil piezas), la falta de argumento del conjunto, la desigual calidad del acervo, las deficiencias internas del edificio, aunque reconoció que el exterior le gustó mucho, y recordó que hace tiempo ha señalado que hay “más falsos de los necesarios” en el conjunto de obras.

Tibol inauguró el auditorio del Museo Soumaya un 31 de marzo, con la conferencia Rosa Luxemburgo y el Día de la mujer trabajadora, en la cual habló, emocionada hasta el llanto, de la vida y causa social de esta luchadora marxista, quien junto con la dirigente Clara Zetkin propuso que el 8 de marzo de cada año se celebrara el Día Internacional de la Mujer. Ahí comenzó Tibol sus señalamientos.

 

LO CORTES NO QUITA LO VALIENTE

Agradeció primero a la Fundación Carso, a Carlos Slim, y al director del museo que se le hubiera invitado a exponer ese tema “picoso”, lo cual consideró como el signo de que el auditorio, con capacidad para 310 personas, sería una “tribuna libre”.

También expresó la admiración que le causa que el ingeniero ayude a campesinos, obreros, presos, a la UNAM, donde estudió, pero –espetó– “no que repita y repita 66 mil piezas, se lo digo con todo respeto”. A decir suyo “no hay que tener 66 mil piezas en ningún lugar del mundo”.

Y recordó entonces que desde hace tiempo ha venido solicitando que el también propietario de Teléfonos de México le conceda una cita de cinco minutos, para aclararle que haber reunido esa cantidad de obras en pocos años “no es una virtud, y lo digo en su recinto y felicitándolo por lo mucho que ha hecho”.

RAQUEL TIBOL Cansada, pero certera y rccta en sus conceptos.

SUS INICIOS EN LA TIERRA DE ORIGEN

Nacida en  BasavilbasoArgentina el 14 de diciembre de 1923 fue una crítica e historiadora del arte mexicano, prolífica promotora y cronista cultural, periodista y conductora de programas de televisión como en La Plática y la Crítica y Aproximaciones, ambos del Canal 11 de la televisión cultural mexicana. Radicaba en México desde 1953 a donde llegó el 25 de mayo de 1953 invitada por Diego Rivera, se nacionalizó mexicana en .1961.

Quería ser escritora y había publicado unos años antes un libro de cuentos, Comenzar es la esperanza. En México, que ella convirtió en su país de adopción, inició su labor como crítica y cronista del quehacer plástico mexicano. Empezó su tarea con una entrevista con el cineasta Luis Buñuel, en el suplemento México en la Cultura del diario Novedades, en noviembre de 1953.

RAQUEL TIBOL EMA HURTADO....

GENIO Y FIGURA…

La independencia era su signo que fortaleció desde los 10 años, cuando murió su madre. “Tenía el temperamento de una huérfana que no se deja amilanar: respondona y autosuficiente”, contaba. La polémica la seguía o ella la generaba y la fue puliendo desde que tenía 18 años, cuando con su grupo de estudio discutía en los cafés de la calle Corrientes, en Buenos Aires. Desde entonces, nunca temió decir directo lo que pensaba, fuera a quien fuera.

Así era ella. No en balde Diego Rivera la describía como “alguien pedante, pero muy brillante”. Una mujer sabia con una memoria envidiable que había forjado desde que era niña y memorizaba versitos para decirlos a un amigo que le daba monedas por ello. La poesía fue su primera pasión, su primera escritura a la que le siguieron los cuentos antes de decantar su vocación literaria en la crítica de arte.

A su llegada a México se interesó por el movimiento muralista mexicano en gran boga en aquel entonces. Aunque José Clemente Orozco ya había muerto, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros seguían actuando como representantes del muralismo mexicano y Raquel Tibol los analizó a profundidad y escribió sobre ellos. Otros pintores mexicanos que se dirigían hacia nuevos derroteros artísticos estaban en pleno crecimiento: Alberto GironellaVlady, el catalán Josep Bartolí y un poco más tarde José Luis Cuevas. Todos ellos integraron un nuevo movimiento de vanguardia en el arte plástico de México que Raquel Tibol siguió con su crítica y también, cuando así le pareció justo, con su estímulo.

RAQUEL TIBOL  A POCOS A+æOS...

LA BOFETADA A SIQUEIROS

Son conocidas las anécdotas de la vida de Raquel Tibol que la caracterizan como una mujer de convicciones firmes que defendía su punto de vista sin contemplaciones. Dícese, por ejemplo, que el 19 de abril de 1972, tras el I Congreso Nacional de Artistas Plásticos, Raquel Tibol abofeteó a David Alfaro Siqueiros, en respuesta a las declaraciones xenofóbicas que el muralista habría hecho en su contra en una de las sesiones del evento. Este episodio es confirmado por ella misma:

Cita:“Si leen a José Luis Cuevas, en su Cuevario, encontrarán los mejores insultos que me han dedicado, y somos muy buenos amigos. Le di una cachetada a Siqueiros y no volví a su casa porque yo no quise, porque él me invitó a que regresara, de modo que he tenido una vida con picos agudos, por eso se les ha ocurrido decir que soy una leyenda, pero soy un ser de 84 años, trabajando, con dos hijos, dos nietas, y el mundo sigue adelante”.

RAQUEL TIBOL MOSTRANDO LA FOTOGRAFIA

SU ALEJAMIENTO DE LOS TAMAYO

Se cuenta también que con Rufino y Olga Tamayo, íconos del arte de México, se distanció durante un largo tiempo, después de un intercambio de declaraciones en la prensa mexicana.

 

¿CÓMO LA PERCIBIÒ CARLOS MONSIVÀIS?

En 1983, Carlos Monsiváis definió a Tibol como “la más sistemática defensora del muralismo, polemista ubicua, crítica, promotora, investigadora excepcional”, quien refirió a Frida Kahlo como un ser coherente en su diversidad, una artista de genio, militante de izquierda hasta el final, mujer de inmensa y agónica ternura”.

Las opiniones de Raquel Tibol como crítica han sido frecuentemente controvertidas pero se le reconoce la erudición, la verticalidad y la independencia de sus puntos de vista. Recibió el Premio de Periodismo Cultural Fernando Benítez; la Medalla de Oro de Bellas Artes y el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Autónoma Metropolitana.

RAQUEL TIBOL, su inseparable maquina

Algunos de sus libros

  •  Comenzar es la esperanza, Buenos Aires, (1950)
  • Pasos en la danza mexicana
  • Gráficas y neográficas en México
  • Episodios fotográficos
  • Confrontaciones
  • Crónica y recuento
  • Historia General del Arte Mexicano, Época Moderna y Contemporánea, (1964)
  • Diversidades en el arte del siglo XX: para recordar lo recordado
  • Siqueiros, vida y obra(1974)
  • Diego Rivera: arte y política(1979)
  • Hermenegildo Bustos, pintor de pueblo(1981)
  • Frida Kahlo, una vida abierta(1983)
  • José Clemente Orozco, una vida para el arte(1984)
  • Los murales de Diego Rivera, (2001)
  • Frida Kahlo, en su luz más íntima(2005)
  • Diego Rivera. Luces y sombras, (2007)
  • Diego Rivera gran ilustrador, (2008)
  • Diego Rivera, palabras ilustres, (2008)

RAQUEL TIBOL PARA TORRE