Gran Angular: La Zorrilla cazadora


Raúl Rodríguez Cortés 

    Prácticamente desde que tomó posesión Gabino Cué en diciembre de 2010, Oaxaca ha estado sometida a protestas y movilizaciones de diversa índole: igual los maestros de la 22 que los normalistas o trabajadores del volante y empresarios del transporte, por solo mencionar los más visibles y los más recientes.

Las reivindicaciones ahí siguen, no se solucionan, pero a Cué y a su equipo parece que les da exactamente lo mismo. Ellos siguen en lo suyo: las veleidades del ejercicio del poder y negocios para amasar fortunas y asegurar el futuro.

Así, mientras los empresarios transportistas que demandan aumento de tarifas, estrangularon la ciudad de Oaxaca con bloqueos y marchas, la hija del José Zorrilla de San Martín y Diego, se exhibía en las redes sociales, rifle en mano, con su pieza de caza: un hermoso venado con ornamenta de sabrá Dios cuantos picos.

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Ángeles Zorrilla, subió la foto a la cuenta de Instagram angeleszrr, lo que generó la inmediata reacción airada de usuarios de redes sociales externando su indignación y repudio.

Aunque la cacería es una actividad lícita que está en el gusto de mucha gente, no es, por cierto, un hobby políticamente correcto además de que se asocia a una cara y aristocrática, lo que los hijos de los políticos, y los políticos mismos, deberían entender para evitar tal tipo de tormentas en estados que como el de Oaxaca, son los de mayor nivel de marginación y pobreza en el país. Ofensivo entonces resultó para muchos ver a la Zorrilla cazadora.

En tales condiciones, actividades como esta o como la boda de oropel que debió haber tenido lugar ayer en San Cristóbal de las Casas entre el gobernador Manuel Velasco y la actriz Anahí, solo resaltan la brutal pobreza donde tienen lugar ese tipo de eventos.

Pero no les importa. Lo suyo es el negocio y en eso está al que se identifica como operador de los negocios de Gabino, el secretario sin cartera Jorge “El Coco” Castillo Díaz que trabaja desde ya en la concesión de un Metrobús que cruzará la ciudad de Oaxca y que, a no dudarlo, atizará los ya graves conflictos existentes con transportistas y operadores de rutas urbanas y suburbanas.

 GRAN ANGULAR   JOSE ZORRILLA Y GABINO CUE,  SOCIOS

 HELICÓPTEROS

El uso privado de un helicóptero oficial terminó por tirar a David Korenfeld de la dirección de la CONAGUA. Este hombre, se desempeñó, por lo visto, con eficiencia y amplio conocimiento de su tema, pero el error cometido, que él mismo calificó de inexcusable, lo convirtió en una carga insostenible.

Fueron sus vecinos del fraccionamiento Bosque Real, en Huixquilucan, Estado de México, los que, a través de EL UNIVERSAL y las redes sociales, mostraron una fotografía del funcionario público abordando, con su familia, un helicóptero oficial que el domingo 29 de marzo los trasladó al aeropuerto internacional de la ciudad de México.

La investigación periodística corroboró que Korenfeld tenía reservaciones en el exclusivo centro alpino de Vail, Colorado, para pasar la Semana Santa. Después se supo que las reservaciones habían sido canceladas, pero se pudo confirmar que el ahora ex director de la CONAGUA había ingresado ese domingo a los Estados Unidos.

“Llegó el taxi federal” decían en las redes sociales quienes mostraron la fotografía y el señalamiento no podía ser más claro. Para plantearlo así, quién sabe cuántas veces más esos vecinos vieron llegar el helicóptero de la CONAGUA para cumplir funciones de transporte. Pero lo que ese domingo quedaba claro era que Korenfeld estaba haciendo uso para fines privados, de un bien público que usted y yo pagamos con nuestros impuestos.

La respuesta de Korenfeld fue rápida con una disculpa pública, pero la razón esgrimida resultó una baladronada: lesiones en rodilla y cadera que debían tratarse médicamente, a lo le acompañaba su familia. Y resultó rotunda mentira cuando se supo que iba a Vail, a donde normalmente uno esquía a plenitud de rodilla y cadera.

Ya con el escándalo a cuestas, el ex director de la CONAGUA informó haber pagado el costo de ese traslado en helicóptero, “el error de ocho minutos” al que se refirió ayer al hacer pública la renuncia que le presentó a Peña Nieto el miércoles por la noche. Dos cosas pretendía, a saber: lavarse la cara tras reconocer el error y resarcir el daño pecuniario, y evitar que el asunto pudiera irse a lo penal, para quedar en el ámbito estrictamente administrativo.

¿Por qué no procedió Andrade a separar de inmediato a Korenfeld del cargo, en lo que corría la investigación correspondiente? Es que es amigo del Presidente, dirá usted.  Y sí, pero ese  argumento, por el que muchos creían que no sería removido, era también la pesada razón que lo convertía en insostenible.

Este asunto golpeó esta misma semana a distinguidos dirigentes de la izquierda, pues en helicóptero llegaron a Morelia, al arranque de campaña del candidato a gobernador Silvano Aureoles Conejo, el presidente nacional del PRD, Carlos Navarrete y los gobernadores de Morelos, Graco Ramírez y de Guerrero, Rogelio Ortega.

Y podría entenderse que son tantas las ocupaciones y compromisos de políticos y gobernantes que un helicóptero facilita sus tareas. Navarrete ya mostró facturas, prometió que no volverá a moverse en helicóptero y aseguró que el costo se cargará a los gastos de campaña de Aureoles. Siguen siendo recursos públicos. ¿Quién los paga? Usted y yo.

 CARLOS NAVARRETE

ENTRE RELOJES Y MOCHES

En la recién iniciada guerra de los “spots” electorales,  el PAN lanzó el primer obús: una supuesta encuestadora o reportera, pregunta en la calle a un ciudadano de a pie, “¿Qué opinas que el presidente del PRI presuma relojes de más de dos millones de pesos?”.

Cuando la voz se refiere a los relojes, aparece un cartel con la foto de César Camacho Quiroz dejando ver su  costoso artefacto valuado en 646 mil pesos, junto con otros modelos, supuestamente de él, con valores más o menos similares, para que la simple suma totalice los dos millones de pesos referidos.

El ciudadano (acaso real, quizás contratado, vaya usted a saber) responde con natural indignación y palabras incuestionables: “Pues es una chingadera”. De inmediato se escucha al locutor del anuncio apoyado en un texto: “Acabemos con la corrupción”. La misma voz continúa: “Con el Sistema Nacional Anticorrupción que propuso el PAN, no al enriquecimiento ilícito”,  mientras se ve el portafolio del encuestado, con el logotipo del PAN del lado derecho y un folder, al izquierdo, donde se lee: “Claro que podemos, ¿a poco no?”, muletilla que sella la propaganda electoral panista.

Sigue el “spot” para completar los 30 segundos: “¿Qué opina de que los altos funcionarios priistas tengan propiedades millonarias en el extranjero?”, y mientras se ve una foto de lujosos condominios, aparentemente de Miami (donde el riesgo de equivocación es casi nulo pues prácticamente no hay jerarca de la política oficial que no tenga uno), responde resignada la ama de casa inquirida: “Pues no tienen madre”. Entonces el locutor reitera y remata: “Acabemos con la corrupción, cambiemos el rumbo con buenas ideas; con el Sistema Nacional Anticorrupción que impulsó el PAN no al enriquecimiento ilícito, que devuelvan lo robado”.

Más tardó el INE en censurar el anuncio por “calumnias” y ordenar sacarlo del aire, que el PRI en responder con su propio “spot”. El mismo formato, una encuesta en la calle con ciudadanos o actores, no lo sabemos: “¿Qué opina de que el gobernador del PAN, Guillermo Padrés construyó ilegalmente una presa enorme en su rancho que le quita el agua a la gente que no la tiene?”. En la parte final de la pregunta se ve un cartel de Padrés y su presa, mientras el entrevistado responde: “ ¡esto es una chingadera”. La voz del locutor propone: “Terminemos con la corrupción, el PRI impulsa y aprobará el Sistema Nacional Anticorrupción”.

El PRI completa sus 30 segundos: “¿Qué opina de que los diputados del PAN piden “moches” de dinero destinado a la construcción de escuelas y hospitales?”. Se ve en la pregunta un cartel con la foto de tres diputados panistas acusados de tales prácticas: el ex coordinador Luis Alberto VillarrealAntonio Martín del Campo y Antonio Árambula. El indignado ciudadano responde: “que poca madre”. Continúa el locutor: “el PAN cree que te puede engañar pero ya sabemos cómo son”. Y remata, burlista, con el sello propagandístico del propio PAN: ¿A poco no?”

En forma y contenido, ambos “spots” son tan idénticos que si el INE ya censuró el del PAN no debe por qué no hacerlo con el del PRI. Pero el hecho de que sean tan idénticos más bien los retrata lo que son ambos partidos, la misma gata pero revolcada. Hace mucho que dejaron de diferenciarse por principios y proyectos nacionales, para sucumbir en el pragmatismo abusador del ejercicio del poder.

En semejante guerra de lodo qué más da quien impulsó la lucha anticorrupción que hasta ahora sigue siendo letra muerta. ¿Quién está libre de culpa? De verdad crearán que somos tan idiotas. rrodriguezangular@hotmail.com , @RaulRodriguezC , raulrodriguezcortes.com.mx )

GRAN ANGULAR     metrobus, negocio de quien o quienes