El Diluvio: Naufragios, migrantes y fuero


Rafael Cardona

Hemos visto algo, para lo cual el absurdo y la literatura nos ayudan a entender algunas cosas, o nos ayudan a confirmar que no las entendemos.

Ahora tras el hundimiento del barco frente a Libia, cuyo naufragio causó casi un millar de muertos, nos dicen que el Consejo Europeo, de la mano de Donald Tusk, ha llamado a una reunión urgente para atender el problema de la migración hacia Europa.

Parece estar oyendo a cualquiera de los funcionarios mexicanos de la oficina de Migración cuando se habla de lo que pasó en San Fernando, o de los miles de casos de los migrantes centroamericanos explotados, secuestrados y extorsionados en México.

Para darnos una idea de la dimensión de los problemas, veamos el naufragio del barco que no tiene nombre, que a mí me recuerda, en la primera alusión literaria, aquella novela de Traven llamada «El barco de la muerte»; pues estos pobres, se subieron a un  «barco de la muerte» y ya no se bajaron.

Le dicen a este señor, reúna al Consejo Europeo, y habiendo sido el naufragio en la cercanía de la isla de Lampedusa, en el canal de Sicilia, deberían aprovechar para leer la obra del señor Giuseppe Tomassi di Lampedusa, que escribió una novela cuyo título generó hasta un verbo.

Escribió una novela llamada «El Gatopardo», y ahora, todos «gatopardeamos» porque la tesis del «Gatopardo» y de la nobleza italiana ahí retratada es que para que todo cambie, todo debe de seguir igual.

Entonces, ¿qué va a seguir igual en el Mediterráneo?

Va a seguir igual la trata de personas, va a seguir igual la migración incontrolada, va a seguir así la migración en gran escala, no van a hacer absolutamente nada de nada. Así, el señor Matteo Renzi, el primer ministro de Italia, diga que ahí le va la credibilidad a Europa.

¿Cuándo Europa ha tenido credibilidad?

¿Qué, Auschwitz, no estaba en Europa? ¿Y las dos grandes guerras del siglo pasado, no fueron en Europa?

Entonces, la credibilidad Europea es algo que no se cree ni siquiera el jocoso primer ministro de Italia, ni el señor Donald Tusk, que encabeza esa cosa simbólica, de membrete, llamada el Consejo Europeo.

Por otro lado, está otra «Carabina de Ambrosio», que se llama la ACNUR, que es la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que sirve para lo que se le unta al queso, puedes hacer ahí un buen untado de Camembert sobre el otro queso, porque no sirve para nada, como no sirve para nada, en general, la ONU, más que para hacer declaraciones y atender reporteros que no llevan notas a su redacción ese día, hablas a la ONU y te dicen cualquier cosa, y ya se tiene algo para escribir.

Pero la ACNUR y su cruzada en favor de los refugiados, y contra la trata, y contra todo esto, nunca ha servido para nada.

Han muerto en Europa, en el Mediterráneo, 950 personas, digamos mil. ¿Cuántas personas son secuestradas en México durante su paso por este naufragio en la tierra, que es la migración por suelo mexicano? ¿Cuántas cada año? Se calcula que diez mil personas.

No mueren ahogadas, pero mueren asfixiadas por «los polleros», que les quitan el dinero a los que ya llegaron a Estados Unidos. Los secuestran aquí, y triangulan el dinero y lo mandan a El Salvador, a Honduras, a Nicaragua, a donde se puede, o a donde estas personas tuvieron necesidad de salir, y se hace toda una cadena de dinero, y cuando quieren caminar por aquí, con el pío auxilio del padre Solalinde, no se les ocurre más que llamarle a su marcha “ Vía crucis».

¿No sabemos todos, en que terminó la vía crucis? La vía crucis terminó en la crucifixión, en el monte de La Calaca, de La Calavera, en el calvario.

Entonces, prácticamente, quienes los defienden, ya les dijeron:

«Van ustedes directo al calvario», se van a morir. Ojalá no se muera ni uno. Y ojalá que tuviéramos en este país una verdadera forma de crear, o bien, corredores seguros para la migración, o bien, auxilio real, o bien, garantías de algún tipo.

Pero no lo tenemos porqué el señor de Lampedusa, también escribió para México, tampoco aquí van a cambiar las cosas. No va a haber aquí nunca trato humanitario para los migrantes porque en muchos momentos, tampoco hay trato humanitario para los habitantes.

Entonces, ¿a qué juega el mundo cuando se estremece con estas noticias? Ya no son las pateras que salen de allá, de Marruecos y van a dar a las costas de España, ya no es Algeciras lleno de marroquíes y de africanos del Norte, algunos de Senegal, otros de la Costa de Marfil, que es un poco más abajo.

No, ya no es eso. Son los barcos cafeteras que flotan, y que se hunden, porque la gente se asomó por la borda de estribor. Eso no habría pasado con un barco en buenas condiciones, apto para el transporte de pasajeros. Entonces, esas carcachas que flotan y se hunden con cualquier movimiento, esas, son las de la gran industria norafricana de la nueva esclavitud.

La nueva esclavitud ya no son los portugueses, que primero se iban a la selva y se robaban a los negros, los encadenaban y se los llevaban en sus barcos a Oporto y a Lisboa, eso está bonito para los poemas de Camoens, pero no, se los llevaban ahí, y luego, los vendían; pero ya, como habían venido de allá con su riqueza, ya eran los señores «Da Silva», de ahí viene el apellido, de los negreros que iban a la selva y robaban hombres, mujeres y represaban a Portugal que, en aquel tiempo, era parte de una gran corriente imperial  ibérica.

Y ahora, ¿qué tenemos? Ahora tenemos a los traficantes de personas, la trata de seres humanos, la nueva esclavitud contemporánea, porque no hemos entendido que la migración es una consecuencia natural de la vida.

 cardona, barcos con migrantes...

FUERO

Aprobadas las reformas para construir un Sistema Nacional Anticorrupción, algunos quisieron, con  oportunismo electoral, introducir el asunto del fuero presidencial.

El asunto central es ¿de qué puede ser acusado en este país el presidente de la República?

Pues puede ser acusado, ya lo sabemos, solamente por traición a la patria, que es un delito muy extraño y casi indefinible. ¿Cómo se prueba la traición a la patria? ¿Le vendiste secretos de guerra al enemigo, espiaste para una potencia extranjera? ¿Qué es es símil de vender la bandera?

Habla la Constitución de faltas muy graves a la ley del orden común, pero no especifica cuáles son las “graves dentro de la gravedad de todas las graves”, si se permite el jugueteo de palabras.

O sea, hay ahí en el artículo 108 una cosa un poco amorfa.

Y las oposiciones, el PRD y el PAN, con lo que dicen algunos, agravante de nocturnidad, quisieron dar un golpe de noche y meter esto al final de la negociación del Sistema, como si esta enmienda dependiera todo el resultado, y entonces hubo ahí una votación y por un voto se lograron las dos terceras partes y entonces no pasó el asunto.

Porque de lo que se trataba era establecer de qué que puede ser acusado el presidente, que no es solamente el jefe y responsable  del gobierno ( y aquí es en donde empiezan las dificultades) ; sino además el jefe del Estado.

Y en su categoría de jefe del Estado tiene una condición distinta de cualquier otro ciudadano de México, ¿por qué?

Porque es el único individuo en este país en cuya persona se deposita, íntegro, total y absoluto uno de los poderes de la unión: él es el poder ejecutivo, una persona. Todos los demás poderes son multipersonales.

¿Y, responsable ante quién? Responsable ante quien él representa. ¿A quién representa? Al Estado que es, en ese momento, la representación o la encarnación de la soberanía popular. ¿Qué es la soberanía popular? El país. Todo. El continente absoluto de lo que se llama México.

Entonces el proyecto, la minuta, que ya había una minuta de los diputados, pero se presentó una iniciativa ahora nueva que la presentó Ríos Piter, el senador guerrerense, era para poderlo acusar –si se diera el caso–,  de ejercicio abusivo de funciones, conflicto de interés, tráfico de influencia y cohecho. Aparte de la traición a la patria y los delitos graves del orden común.

Pero como éstos dos son muy difíciles de definir, pues conflicto de interés, por si no fuera un asunto de moda y de alto rendimiento electoral.

En esas condiciones quienes participaron esta ley contra la corrupción dijeron: momento, ese asunto, si lo quieren discutir, si lo quieren presentar como materia de una reforma a otro artículo constitucional que quizás complemente lo que aquí falta…

Porque como dijo Enrique Burgos, quien elaboró el dictamen: bueno, sí le faltan cosas, pero si no la aprobamos, le van a faltar más. Entonces, aprobemos lo que está y luego agreguemos, adicionemos, porque si no…

Las leyes no se hacen de una vez y para siempre.

Si así fuera, pues cerramos mañana el Senado y la Cámara de Diputados porque ya todas las leyes ya están hechas. La ley va cambiando conforme va cambiando el país y cuando van cambiando las necesidades.

Pero lo que es muy interesante es que le lleven al jefe de Estado posibles delitos por cometer a la luz de lo que las oposiciones dicen que son los asuntos del día, los temas del día, sobre todo lo de los conflictos de interés. Pero finalmente eso –si se hace–, pues se hará después.

Porque ahora el Sistema Nacional Anticorrupción que fue, dicen los priistas, una promesa de campaña y un compromiso iniciado por el presidente Peña, ya está. Los panistas dicen: no, nosotros lo inventamos. Y los perredistas dicen: nosotros lo transformamos.

El caso es que todo mundo quiere ser el papá del niño.

¿Y el niño?