El Diluvio: Coprolalia, pedolalia


Rafael Cardona

Es una conversación del presidente consejero del Instituto Electoral que se ha vuelto un escándalo, tras la cual  algunos piden la renuncia del funcionario hay varios puntos por considerar en el análisis de este penoso asunto.

El primero y más importante de todos es la persistencia del espionaje ilegal en el mundo político mexicano.

El espionaje es no solamente ilegal, sino también desfavorable para cualquier estructura política cuando se hace con fines de golpeteo institucional o cuando se hace con fines de extorsión, ya sea política o económica o de cualquier otra.

El espionaje es esencialmente anónimo, es cobarde, el espionaje siempre gana y nunca pierde.

No conozco hasta el día de hoy un solo caso de grabaciones de esta naturaleza que haya sido objeto de sanción, ni siquiera se ha sabido quién lo hizo, ya no digamos por qué lo hizo y qué obtuvo como beneficio por hacerlo.

Pero ya no es solamente el espionaje lo que nos debe de preocupar, es también la exposición pública y la convocatoria al linchamiento que se hace a través de otras estructuras en donde el anonimato es tan cruel y tan cobarde como el propio espionaje.

Este audio que conocemos ahora todos, fue divulgado con un pseudónimo, quien lo subió a un sitio de Youtube, a una red y de ahí simplemente se extiende y se expande como el gas, cuando abres una llave.  Se va por todos lados y basta un cerillo para que explote, para que estalle.

CARDONA  INTERVENCI+ôN TELEF+ôNICA

NIVEL CULTURAL DEL FUNCIONARIO

Pero eso no explica una parte sumamente penosa del asunto y es la exhibición de penuria cultural de Lorenzo Córdova. No es posible tener un lenguaje de esa limitación expresiva.

No estoy pidiendo que el presidente del Instituto Nacional Electoral permanezca toda la vida con la actitud de orador que habría tenido Demóstenes, no queremos oradores, pero sí nos gustaría ver funcionarios que tienen que ver con instituciones aparentemente democráticas con otro nivel de apreciación. Si toda su capacidad analítica, discursiva y expresiva termina en «no mames cabrón», entonces ¿dónde está la academia? ¿Dónde está el mejoramiento institucional en este país y dónde está la cultura?

Dice Gabriel García Márquez que peor que tener mala suerte, es tener mala fama.

Yo no sé qué fama se están ganando estos funcionarios actuales. Estos son los señores que después nos asestan golpes de modernidad política a través de artículos muy sesudos en los periódicos de colores de este país, ellos son.

Pero cuando los conoces en su verdadera expresión personal, son una especie como si los miembros del consejo fueran los “miembros al aire”, es lo corriente, lo poco expresivo y no se espanta nadie de las palabras gordas que le dan sonoridad a nuestro lenguaje, nada, no hay sinónimo para decirle a un señor cualquiera de las llamadas palabras soeces, no.

Hay que decirle a veces a la gente con el lenguaje del pueblo, pero el lenguaje no puede ser la limitación de las ideas, el lenguaje tiene que ser el vehículo que transporta los conceptos y a su vez estos los que lleven ideas.

Hasta en una conversación simple tú puedes tener con un amigo un intercambio inteligente y no un simple «no mames güey» y ¿qué tiene que ver, yo pregunto…?

Hay dos fenómenos, la coprolalia, que es decir todo el tiempo cochinadas, mierdeces que podríamos llamar, la coprolalia y la otra es la pedolalia y aquí vimos al coprolálico burlándose del pedolálico, que porque el señor indígena hablaba como si fuera un chichimeca o como qué.

¿Qué tienen que ver los chichimecas con el Llanero Solitario y llamar al jefe Toro Sentado? ¿Qué tiene que ver eso con la poesía maravillosa escondida en cada una de las páginas de las «Crónicas marcianas» de Ray Bradbury?

Entonces a mí me ha decepcionado mucho esa exhibición tan ramplona, tan culturalmente raquítica de Lorenzo Córdova, a quien conozco hace tiempo y de quien yo no había visto pruebas de esa arrogancia clasista y por tanto un poco racial y ese no decir nada mientras un subordinado o colaborador suyo solamente asiente, diga «ah”.

No creo que sea una exhibición oportuna, ni inoportuna, creo que es una exhibición lamentable y es una pena que quien hizo esa filtración, de veras vaya a lastimar con esto al órgano electoral, al Instituto Electoral, pero está logrando el objetivo.

Al exhibir a su líder, al presidente ciudadano, en esas condiciones lo que se está haciendo es golpear a la institución, al árbitro electoral a 15 días, 18 días del proceso, un proceso federal por demás complicado.

Y además con sus respectivos procesos locales referentes, en un momento en donde como nunca se había visto, hay peligro de que las elecciones no puedan llevarse a cabo en algunas zonas de Guerrero, en algunas zonas importantes del estado de Oaxaca y en otros puntos del país en donde ha prevalecido la violencia.

Hay que ver también si la única finalidad de todo esto fue golpear al instituto o ayudar a que de una manera u otra no quieren que en este país haya un proceso electoral correcto y ordenado, que son muchos.

¿Quién gana en México si se pierde la confianza en un sistema electoral, en un sistema de partidos?

Pues ganan evidentemente los que están fuera de ese sistema.

Y fuera de ese sistema podemos decir un enorme listado de actores y de poderes políticos que se mueven al margen de la página que todos los días se escribe institucionalmente en este país.

¿A quién se le está haciendo el caldo gordo con la divulgación y con la difamación?

Es echar abajo la fama a través de acusaciones falsas. Entonces, ¿quién gana degradando el Instituto Electoral? ¿Quién gana golpeando a los partidos políticos? ¿Quién gana pidiendo todo lo que se pide, renuncias y tal?

No es para tanto, digo yo, no es para tanto. Pero finalmente lo que ya se logró es que se pase de la crítica a la chunga, de la chunga al pitorreo y el señor Córdova no tiene forma de defenderse frente a la anemia de su capacidad de expresión, así haya sido una conversación privada.

CARDONA INE...