Arreglos y desarreglos; negocian candidaturas


Fuertes intereses no dejaron llegar a Carlos Martínez Villavicencio a candidatura.

 Alejandro Moguel

Les contaré una historia. Dicen que sucedió en la ciudad de Oaxaca, en un restaurante que se ubica en la primera calle de García Vigil. Los dos personajes contrastaban: uno, elegantemente vestido, con camisa manga larga y mancuernillas. El otro, canoso, con una camisa desgastada. Pero esas diferencias no cuentan.

moguel helodoro diaz escarraga.
Dicen que la conversación fue amena en todo momento. Dos personajes conversaban sobre el futuro electoral de los 11 distritos en Oaxaca. Uno de ellos, el de la camisa percudida, era precandidato del PRD al distrito del centro. Había tenido algunas diferencias con el hombre que tenía enfrente, mostrando superioridad, como quienes se creen dueños del mundo, de vidas y de candidaturas.
Pero la tranquilidad y el lujo del sitio tornó un ambiente relajado.
Pocas mesas, pocos comensales y pocos oídos indiscretos. Pero la trascendencia de la plática va más allá. Jorge, el hombre elegante, pedía el cumplimiento del acuerdo para que le fueran cedidos algunos distritos. Tehuantepec para el padrino (José Antonio Estefan Garfias) que lo trajo por primera vez a sus transas en Oaxaca; Juchitán, para la familia de su socio Daniel, el carterista. Tlaxiaco, entre otros.

Tlaxiaco? Así es, donde el precandidato era Carlos. En ese distrito, según el hombre elegante, el PRD no tenía posibilidades, queriendo engañarse pues las encuestas situaban a Carlos, el precandidato, como favorito para ganar la interna e incluso, la constitucional donde mediría fuerzas con Heliodoro, aquel del Porsche. Jorge, El Coco como le dicen, opinaba que Carlos debía incorporarse a la administración pública, que ese espacio no era para él.

Fue una primera de otras pláticas con otros personajes, quienes le explicaron que la determinación del PRD había sido dar al grupo de los cívicos el espacio. Un distrito, el único distrito donde tendría candidato este grupo del PRD que ha tomado fuerza sin pedirle consentimiento a Jorge, lo que ha causado su molestia.
Por eso recuerdan su constante «no va a ser el candidato» cuando se refería a quienes no le son afines a sus intereses. Así lo dijo de Carlos: «No va a ser el candidato». Y Carlos, ya no fue el candidato.

moguel jose antonio estefan garfias
El día de su entierro debió cerrar su precampaña. Misteriosamente, en el vehículo dejaron un mensaje escrito en el polvoriento toldo.

A quién se le ocurrió inculpar a alguien, ubicado en la región de la Mixteca, escribiendo su nombre en el vehículo. Será eso suficiente para que sea esa línea de investigación que siga la Procuraduría? Por qué no abrir una investigación que determine si hubo presiones durante la campaña para que dejara de participar.